Objetivos prioritarios

Lunes 9 de noviembre de 2020 17:17:03
Nhan Dan-

El candidato demócrata Joe Biden ganó la dramática carrera hacia la Casa Blanca en Estados Unidos. Todavía hay opiniones contradictorias, incluso argumentos legales con respecto a la votación, pero este político declaró estar listo a tomar el timón para conducir el barco estadounidense a través de las tormentas, de acuerdo con el compromiso de su campaña presidencial de "reconstruir el país".

En su declaración de victoria, Biden enfatizó los objetivos prioritarios, entre ellos, el de superar las divisiones y promover la unidad de los estadounidenses.

Después de postularse dos veces para presidente antes de entrar en la feroz campaña de este año, el experimentado político comprende los serios desafíos cuando Estados Unidos está profundamente dividida.

Por lo tanto, dijo, es hora de que los estadounidenses, independientemente de su género y color de piel, dejen de lado el prejuicio del estado "rojo" o "azul" para construir juntos un poderoso "estados unidos", fiel al nombre del país.

Prometió que al asumir oficialmente el cargo, no dirigirá el país como un político de una facción, sino en la capacidad asignada de presidente, el "comandante en jefe" de todos los ciudadanos estadounidenses.

La unidad del pueblo no es solo un objetivo prioritario, sino también una tarea urgente de cualquier inquilino en la Casa Blanca en el contexto actual, cuando el país se encuentra en una crisis multidimensional ocasionada por los impactos graves y sin precedentes de la pandemia del Covid-19.

La espiral pandémica provocó una emergencia médica, empujó a la economía número uno del mundo a una recesión terrible y puso fin a una racha de crecimiento de 127 meses. Además, la tasa de desempleo se acerca al nivel récord de la Gran Depresión durante la década de 1930.

Mientras tanto, la situación epidémica no muestra signos de ceder. En los últimos días, el número de nuevos casos positivos de Covid-19 ha aumentado cada día. El escenario que se advirtió sobre un "invierno oscuro" por la pandemia se hará realidad, si el país norteamericano no toma medidas integrales para controlar la propagación de la enfermedad.

Según Biden, la prioridad es “enfriar” rápidamente el “calor” de la epidemia. Por eso, el líder demócrata seleccionará a una persona sobresaliente para elaborar un plan maestro destinado a poner fin a la pandemia. Afirmó que escuchará y alentará a los expertos sanitarios y científicos a hacer recomendaciones relacionadas con la prevención y el control del Covid-19.

Se comprometió a continuar ayudando a las personas afectadas por la epidemia, aumentar el presupuesto destinado a apoyar a las empresas y crear más empleos.

También destacó que mantendrá la política de atención médica a un costo razonable, conocida como “Obamacare”, pero con los ajustes necesarios para extenderla a quienes experimentan dificultades económicas, especialmente después de la pandemia.

Sin embargo, para lograr este objetivo, el nuevo inquilino de la Casa Blanca debe superar el gran desacuerdo entre los dos partidos políticos sobre el presupuesto para la recuperación económica y la lucha contra la epidemia.

El paquete de rescate económico ofrecido en marzo expiró, mientras que las conversaciones entre demócratas y republicanos sobre el nuevo proyecto de ley aún permanecen estancadas.

En cuanto al ámbito de las relaciones exteriores, en su plataforma electoral, Biden se comprometió a crear un "tsunami" para cambiar la forma en que Estados Unidos contribuye al mundo, así como maneja los asuntos internacionales, cumpliendo con el propósito de restablecer la cooperación con instituciones multilaterales como las Naciones Unidas (ONU), la Organización Mundial del Comercio (OMC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como volver a participar en los tratados globales como el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático (PAWP) y fortalecer los lazos con los aliados en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y Europa.

Sin embargo, estos objetivos todavía se enfrentan a barreras, ya que persisten las divisiones en el sistema político bipartidista en Estados Unidos.

Para responder y superar una serie de desafíos planteados a la nueva administración estadounidense, desde la epidemia, la recesión económica y el racismo hasta la garantía de la seguridad nacional y el cambio de las relaciones extranjeras, el 46º presidente de este país norteamericano necesita muchos esfuerzos para cumplir los objetivos prioritarios de superar las divisiones y unir a los ciudadanos.