Vietnam trabaja por evitar la reducción de crecimiento económico ante Covid-19

Lunes 6 de abril de 2020 17:19:10
Nhan Dan-

El primer trimestre de 2020 quedó atrás con muchos altibajos ocasionados por la pandemia de Covid-19, en el que se presentaron algunos presagios de la recesión económica global. Todos los informes actualizados más recientes indicaron que el crecimiento de la economía mundial en 2020 caerá al cero por ciento, e incluso provocará un crecimiento negativo en ciertas naciones. Por lo tanto, es importante que cada país adopte medidas adecuadas encaminadas a tener una mejor resistencia, que ayude a recuperar su economía tan pronto como se controle la pandemia.

Ante los impactos de la enfermedad causada por el coronavirus, el Producto Interno Bruto (PIB) de Vietnam creció un solo 3,8 por ciento en los tres primeros meses del año, una tasa muy modesta en relación con la cifra del idéntico lapso de 2019 y el más bajo desde 2011. La economía del país indochino en 2020, según las predicciones más recientes del Banco Mundial y el Ministerio de Planificación e Inversión de Vietnam, aumentará solo un 4,8 y un cinco por ciento, respectivamente. Sin embargo, esas cifras son una de las mejores en el Sudeste de Asia en medio de la crisis por el Covid-19. Además, Vietnam está esforzándose por evitar una disminución del crecimiento económico.

Los puntos brillantes de la economía nacional en el primer trimestre del año incluyen los sectores de química farmacéutica, coque y petróleo refinado, fabricación de componentes electrónicos, banca y finanzas, comunicación, salud y asistencia social. En especial, el volumen de la exportación mantiene un crecimiento interanual del 0,5 por ciento y sigue sosteniendo el superávit comercial.

Al desarrollar un nuevo escenario de crecimiento para el 2020, la Oficina General de Estadísticas hizo hincapié en los factores que apoyan a mantener la tasa de crecimiento de más del 5 por ciento. Figuran entre ellos, la reforma de los mecanismos, el manejo de problemas sobre tierra y procedimientos administrativos, y el impulso del desembolso de las inversiones públicas para los proyectos principales que favorecen la elevación de la productividad de la economía. Además, es necesario mejorar la eficiencia de la inversión, que se mide por el coeficiente de la Relación Incremental Capital-Producto (ICOR) que se ha reducido gradualmente en diferentes periodos, pero aún necesita más mejoras.

Por añadidura, la mejora de la productividad laboral constituye una fuerza motriz para el crecimiento, debido a que el PIB del país crecerá un 0,94 por ciento si la productividad laboral alcanza un aumento del 1 por ciento. La realidad requiere una política para reemplazar los productos importados por las mercancías producidas en el país, y mejorar la efectividad de la red de venta minorista, en especial en las zonas remotas y montañosas. Al mismo tiempo, es importante prestar una mayor atención al desarrollo del mercado doméstico con casi cien millones de habitantes, para adaptarse a la nueva situación de la oferta y la demanda.

Gracias a numerosas medidas encaminadas a mantener el impulso de crecimiento, la economía de Vietnam tendrá la oportunidad de recuperarse una vez que se controle la pandemia.